martes, 5 de marzo de 2013

Capítulo 14: sorpresa!

Capítulo 14

La semana pasa entre sonrisas y lágrimas. Su padre le va a presentar a la chica que supuestamente le robo el corazón el lunes y la chica ha estado practicando toda la semana para la prueba de baile. Hoy es sabado.
Caitlin estuvo insistiendo toda la tarde en acompañarla hoy a su prueba; así que esta esperándola en la calle de la esquina. Y a ___(tn) le parece bien. Sabe que en realidad a la rubia no le interesa su prueba. Pero quiere estar ahi para decidir que se va a poner su amiga para su cita. La cita por con Christian. El hermano de Caitlin.
La morena lleva toda la semana intentando convencerse de que aquello no es una locura, pero siempre que lo intentaba, una voz asaltaba su conciencia diciendo "No te gusta, ¡Por dios! ¡Estás engañando al chico!"
Ahora no tiene la cabeza para nada. Esta pensando en las veinte chicas que va a tener que dirigir hoy. Jamás pensó que una panda en crías en tutú le darían náuseas. "Tampoco pensaste que estarías aquí hoy, burra" . Vuelve a hablar sola. Y es que ultimamente se ha acostumbrado a la compañia de alguien. A los gritos en su casa. A su loca amiga Caitlin. Los murmullos comentando el alto precio de los productos en el supermercado...Ahora, cuando se sume en el silencio de su habitación, siente que el mundo se le viene encima así que, como represaria, ha empezado a hablar sola.
Cuando ___(tn) entra en clase, las niñas están ahí, mirándola. Y con una sonrisa llena de dulzura nada propia de ella se dirige a los altavoces. La música clásica inunda la sala. Eso calma a la joven.
Pronto todas las muchachitas están en fila india, bailando y haciendo los ejercicios que les manda esa maestra que ellas no conocen.
Por la ventana, Aucéane Joelle observa a la chica con admiración. Estos años ha mejorado mucho su técnica y es con diferencia la mejor de las jóvenes que ha optado al puesto.
A las doce y media una reverencia y un adiós de las niñas. Un minuto más tarde un grito de alegría:
- ¡Tíííííía! ¡Lo has hecho fenomenal! Has conseguido ese puesto seguro.- la recibe Cait, que aparte de darle un cálido abrazo casi la deja sorda.
- Gracias Cait, ¡Casi me muero ahí dentro! ¿Te importa esperar un momento a que vaya a hablar con la profesora?- y así, sin dejar que la rubia responda, se marcha. Plantándose en frente de la puerta de dirección. Como la semana pasada. Los nervios la corroen. Pero esta vez no está sola. Cait la espera ahí, a ella. Y se decide a entrar.
- ¿Señorita Joelle?
- ¡Sí! Ah, hola ___(tn).
- Venía a saber qué tal cree usted que me ha salido. ¿He superado la prueba?
- Con creces, de hecho, espero que también puedas dar la clase de los domingos.
Sonrisas. Ganas de reír que inundan el estómago. Carcajadas sonoras que llenan habitaciones vacías.
- Muchas gracias, de verdad. Muchas gracias.
- Tenemos que hablar de algo en todo caso.
- ¿De qué? Pensaba que ya estaba todo.
- ¿ Y el sueldo?
- Oh, sí. Claro.- a la morena se le ha olvidado hasta por qué está aquí. Necesita trabajar- Sí.
- 600$ es todo lo que te puedo ofrecer.
- ¿¡Qué?! ¿Bromea?- la chica no puede creer que le ofrezcan semejante cantidad de dinero por dar ocho clases en un mes ¡Es un auténtico chollo! - ¡Sería maravilloso! Y ahora señorita Joelle, debo irme. Creo que tengo que ir a celebrarlo. ¡Gracias por esta oportunidad de oro!
- ¡No te olvides de que mañana hay clase a las 10!- intenta sonar seria la maestra, pero entre medias, una sonrisa ha acaparado más de la mitad de su cara. La felicidad de ___(tn) le hace que recuerde a su madre.
- ¡No, claro que no!
La puerta del despacho se cierra de un fuerte portazo y la joven abraza como alguien que acaba de ganar la lotería a su amiga.
- ¡Cait! ¡Tiremos la casa por la ventana! ¡Celebremoslo!
- Anda qué, luego me dices que yo soy la despistada. ¡Tu cita con Chris! Todavía tenemos que ir a tu casa, encontrar algo decente que ponerte, quitarte esas mechitas tan feas, aligerar tus modales de macho siberiano...- y es que entre tanta historia, a la morena se le ha ido el santo al cielo y ya no sabe ni donde vive. ¡Ahora hasta le apetece tener esa cita con Chris!
- ¡Vamos a mi casa, corre, rubia de bote! - y con un amago ambas salen corriendo hacia el cole, divirtiendose como niñas pequeñas.


En ese mismo instante, en la casa de los Beadles

- Bro, te recuerdo que vas a una boda.- reprende entre carcajadas Ryan a Christian.
- Quiero que todo este perfecto, ¿Entiendes?
- Yo creo que con que no le digas que su culo te pone la tienes en el bote.- le dice Chaz, que también está ahí para apoyar a su amigo.
- Tratala bien, le pagas el cine, la llevas a cenar a un sitio bonito y luego ¡Pum! La besas.- interviene Justin.
- Eso macho, ha hablado el experto en nenas Bieber.
- Somers, cállate.- reponde el aludido.
- A ver, dejad a Justin en paz y decidme entonces que cojones me tengo que poner.
- Vaqueros, camiseta, zapatos...
- Calzoncillos.- y más risas que llenan la habitación. A Chris no le hace ninguna gracia ¡Por fin consigue una cita con su chica y estos deciden meterse con él!
Pero decide tener paciencia, porque a pesar de todo, siempre han estado ahí para él.


Una media hora más tarde, en casa de ___(tn)

- ¡Caitlin! ¡No me pienso probar este vestido! - chilla la morena a través de la puerta del baño.
- ¡¿Por qué?! Pero si es genial.
- Es de tirantes y casi no me tapa el culo- murmura su amiga con enfado- ¡Y encima es de lentejuelas! Que vamos al cine, Cait.
- Ya lo sé, ya lo sé. Pero ese vestido es el de la buena suerte; cuando lo llevo siempre me acabo liando con el afortunado.
- ¡No me quiero liar con tu hermano! Solo quiero ir al cine y pasar un tiempo entre amigos.
- ¡A tu amigo no le pides una cita! - grita la ya exasperada rubia.
- Vale, me rindo. Dame mis vaqueros. No sirvo para estas cosas.- dice la morena saliendo del baño.
- ¡No! Vale, espera. ¡Una última oportunidad! Te prometo que no te fallaré.
" Y de vuelta al país de los vestidos de lentejuelas". Seca y enfandada. Así le habla su propia cabeza a ___(tn).
Diez minutos más tarde ambas quedan encantadas con el resultado. Ese vestido le queda fenomenal. Un chillido emocionado de Cait hace que el timbre quede ahogado. La hora ha llegado. Y en 100m a la redonda nadie lo está pasando bien.
Chris, al otro lado de la puerta, es corroido por los nervios y las palabras de burla de Justin, que ha decidido acompañar al chico y ya de paso llevar a Caitlin a su casa. Ninguno de los dos sabe que, la rubia, que sabe que Bieber la llevará, pretende lanzarse. Y es que, ultimamente, los sentimientos de la rubia hacia su ex han cruzado la línea de la amistad. Todo eso provocado por la nueva integrante del grupo, que sin darse cuenta, ha hecho que la amistad entre los amigos empiece a tambalearse.
- ¡Hola Christian! - saluda la rubia a su hermano antes de tirarse definitivamente a su nueva conquista. Dándole dos besos ya lo tiene en el bote, piensa ella. Él, en cambio, sonríe por obligación. La rubia no le pone nada de nada.
- Hola Chris...- murmura una mucho más tímida ____(tn).
- Hola preciosa.- corresponde el chico, dos besos en la mejilla incluidos.
- Hola ___(tn).
- ¿Nos vamos ya Chris?- para Justin no hay saludo. Ni siquiera un gesto. El chico está confundido. ¿Por qué no le ha respondido?- Adiós Cait. ¡Te llamo luego!
- Sí nena, vamos. Bye hermanita.
Ambos salen por la puerta. Están nerviosos. Motivos diferentes, pero al fin y al cabo, nerviosos.
- ¿Qué película vamos a ver? - rompe el silencio la chica.
- No sé, ¿A ti que te apetece ver?
- Argo, he oído que ha ganado muchos Oscar.
- ¡Pues allá vamos!
Christian cumple todas las pautas que le han dado sus amigos: le ha comprado las entradas, las palomitas, la ha tratado como a una princesa... pero nada. Su chica parece que no entiende que le estña mandando indirectas. El problema, es que sí que lo hace, pero cada vez que el chico hace amago de declararse, ___(tn) se hace la loca.  
En un momento tenso, la chica se ha escapado al baño como escusa barata para mandarle un SMS a Caitlin.
                            ¡Tííííaaa no se que hacer! Se me va a declarar :/ Cait
                             que yo le quiero mucho, pero todavía no le conozco! SOS

Lo que ____(tn) no sabe, es que la rubia si que está en el baño de verdad, y que quién ha mirado el mensaje no puede evitar sonreír maliciosamente con un plan en la cabeza.
Justin se levanta con brusquedad del sofá y sale de casa de Caitlin lanzandole un distraído adiós y un "lo siento, es muy urgente".